Vuelve al Jadín de ideas

Alba González Sanz

En escritura.

Nota biográfica

Oviedo, 1986. Buena estudiante de carreras inútiles, cursa estudios de Filología Hispánica a caballo entre la Universidad Complutense de Madrid y la de su ciudad natal. También se dedica a las lenguas clásicas. Ha trabajado en prensa local porque es un trabajo tan digno como cualquier otro e infinitamente más divertido.

Como en segundo de carrera se aburría mucho, buscó con quién pergeñar Hesperya. A ella dedica sus afectos y en ella ha publicado poemas y artículos diversos. El relato le da miedo y a veces hace fotos. De niña sabía dibujar y en estos días inciertos intenta retomar la vieja costumbre.

Ha publicado poemas en el tercer Bar Sobia, fanzine de La Bella Varsovia (Córdoba) y colabora escribiendo reseñas en el blog La Tormenta en un Vaso. Adicta a los espacios virtuales de todo pelaje, mantiene una bitácora llamada Desde Metrópolis. Tiene otra, Literácora, donde a veces sube sus artículos. Y sí, le gusta mucho Madrid. 

Su trabajo

Anárquica distribución de elementos

Una autobiografía es la suma de las mentiras que se pueden contar.
Yo soy tres elementos en desorden:

la niña participando en pruebas de cross,
sin poder dar marcha atrás, saltar la cinta, detener el paso;
la niña que odia el deporte porque en él no se puede perder

la adolescente acomplejada por no ser bonita,
lista sí, pero con las piernas demasiado grandes;
piernas que ni siquiera me sirvieron para correr

la mujer (joven, oscura) que aún fuma a escondidas,
elige los libros que quiere leer, la forma de abrocharse las camisas, la barra de labios;
las agujas del reloj decidiendo por ella sus pasos inseguros

Mi autobiografía es la suma de las veces que mentí,
las que lloré,
las traiciones y soledades que vi a mis pies,
que regué en silencio.

Mi autobiografía es un fracaso inicial, la certeza de la muerte.
Asumir el absurdo para ver
los estragos que en vosotros causa la esperanza.

*

La princesa Jana se para ante el joven
-glacial y efímera-
pide una prueba de amor:

¿Desearás mi rostro envejecido
cuando yo odie recordar
y tema a la muerte?